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Capachuasi (Palacio de Huayna Capac)

Perspectiva del Palacio de Callo, cerca de Latacunga. Quizá de tipología similar a la utilizada en el Capachuasi de Kitu.
Imagen: Lámina encontrada en la Biblioteca Nacional de Francia.
Dirección: Plaza de San Francisco (ingreso principal)
Sector: Centro Histórico
Año de construcción: circa 1510
Arquitecto: desconocido
Estilo: inca
Uso actual: desaparecido (actual Convento de San Francisco)

Quito posee varias fuentes coloniales tempranas que prueban la existencia de un conjunto de edificios destinados a la residencia y esparcimiento de Huayna Capac, inca soberano del Tahuantinsuyo, otrora el imperio más grande y poderoso de la América precolombina. Esta documentación incluye, entre las más fiables, a las Actas del Cabildo de Quito de 1535, es decir del primer año de vida de la ciudad, y las crónicas que Cieza de León terminó de escribir en 1551, menos de dos décadas más tarde. A estas se sumarían las crónicas del ya conocido Garcilaso de la Vega.

Para entender el concepto incásico de Palacio es importante deshacernos de la visión europea y romántica a la que estamos acostumbrados, pues dentro de la cultura cusqueña que fue transmitida a Kitu, las residencias de la nobleza eran más bien una cancha de tierra apisonada y rodeada por habitaciones que no se conectaban entre sí ni tenían ventanas hacia el exterior.

Para imaginarnos mejor la disposición espacial de un palacio incásico, podríamos decir que se parecía mucho a la que aún mantienen las casas del Centro Histórico, con patio al centro y las estancias que se abren a su alrededor, que aunque es de influencia andaluza porque los conquistadores de Quito provenían en su mayoría de esa región de España, bien podría haberse adoptado por la existencia previa de construcciones incásicas dispuestas ya de este modo, y que debieron ocupar los primeros años de vida de la villa.

En este punto, y antes de empezar a hablar sobre el Capachuasi en sí mismo, es importante señalar que, en el caso de Atahualpa, heredero de Huayna Capac, éste habría construido años después su propio palacio más al norte, en los terrenos que hoy corresponden a la sección norte del Centro Cultural Metropolitano y el Palacio de Carondelet.

Tanto las Actas del Cabildo como Cieza de León señalan que el Capachuasi, o Palacio del Inca Huayna Capac, se encontraba en el mismo lugar donde hoy se levanta el inmenso conjunto clerical de San Francisco. Más tarde, en 1651, el fray franciscano Diego de Córdova y Salinas se basó en documentos oficiales de la orden para referir que el convento se ubicaba «en el sitio donde solían vivir los capitanes más poderosos del Inca».

Hallazgos realizados por entidades tanto públicas como privadas a partir de la década de 1980, prueban que San Francisco se levantó efectivamente sobre algún edificio incásico. Uno de ellos, realizado por el padre Porras en 1989, encontró una pared perimetral en la escalinata norte hacia el pretil de la iglesia; mientras que otro del extinto Fondo de Salvamento, halló restos de otra pared bajo de la arquería norte de la nave central del templo.

Otros hallazgos arqueológicos hacia el sur, en el Convento de Santa Clara, o hacia el norte en el Colegio La Proviencia, indican que el Capachuasi era apenas el centro de una red de edificios destinados al placer de Huayna Capac, y que quizá incluía también un templo destinado a una deidad a la que muy probablemente estaba consagrado el Inca: Illapa o Amaru, un dragón o serpiente fecundadora que exhalaba a Huanacauri (el arcoiris), y de allí provendría que los primeros conquistadores llamaban también al sitio Amarucancha (Cancha de Amaru).

Según refiere Jorge Salvador Lara, el Capachuasi habría estado compuesto por los aposentos del Inca, templos, almacenes, cuarteles, piscinas y jardines que se extendían desde la Jatuncancha (hoy plaza de San Francisco) hacia las estribaciones del Pichincha. Incluso ya varias décadas después de la fundación española de Quito, aún se hacía referencia a varias secciones de esta red de canchas que pertenecían al Inca, como las llamadas «Casas de Placer del Señor antiguo de estas tierras», sobre El Tejar, razón por la que el sector fue llamado justamente El Placer.

Por otra parte, los referidos depósitos habrían estado justamente detrás de los aposentos de Huayna Capac, pues de ellos habla fray Jodoco Ricke, fundador de San Francisco, el 31 de abril de 1537 en un pedido que hizo al Cabildo para que se le amplíen las tierras del convento hacia sus espaldas «desde el depósito que solía ser». Finalmente, la vía principal o Jatunñan pasaba frente a la plaza y corresponde al trazado de la actual calle Benalcázar, y por la que se podía acceder al Templo de la Luna en Huanancauri (San Juan), y al Templo del Sol en Yavirac (El Panecillo).

Lamentablemente, todas estas construcciones fueron sepultadas bajo los nuevos edificios que se construyeron en el primer siglo de existencia de la Quito española, y a pesar de que nuestros primeros historiadores se esforzaron por mantener esa memoria, a lo largo de gran parte del siglo XX se intentó reducirla al plano de la fantasía y el mito, supuestamente creados por razones nacionalistas. Sin embargo, los estudios y hallazgos realizados sobre todo desde la década de 1990 hasta la actualidad, han ido develando lentamente las pruebas que sostienen que aquellos relatos siempre fueron ciertos.

Referencias

  • Espinosa Apolo, Manuel (2003). "La ciudad Inca de Quito", pp.76-79. Quito: Editorial Tramasocial. ISBN 9978-42-110-6.
  • Meza, Jennifer (2014). "El Palacio de Carondelet y los Incas". Quito: Unidad Cultural de la Presidencia de la República del Ecuador / Universidad Tecnológica Equinoccial.
  • Salomon, Frank (2010). "Los señores étnicos de Quito en la época de los Incas". Quito: Instituto Metropolitano de Patrimonio. ISBN 978-9978-366-61-5.
  • Salvador Lara, Jorge (2009). "Historia de Quito, luz de América - Bicentenario del 10 de Agosto de 1809", pp.62-63. Quito: FONSAL. ISBN 978-9978-366-18-9.

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