Casa Veintemilla

Fachada de la Casa Veintemilla, que fuera residencia presidencial del gral. Ignacio de Veintemilla
Imagen: Google Street View (2015)

Dirección: calles Benalcázar y Chile, esquina
Sector: Centro Histórico
Año de construcción: 1870
Arquitecto: Thomas Reed
Estilo: historicista (neocláisco)
Premios: patrimonio de la ciudad
Uso actual: vivienda y comercio


Historia

El presidente Ignacio de Veintemilla y su sobrina Marietta,
los más célebres ocupantes de la casa (circa 1880)
A finales del siglo XVI el lado norte de la cuadra actual estaba dividido únicamente en tres solares, siendo el de la esquina oriental, en la actual Benalcázar y Chile, de Diego Rodríguez de León y Leoncia de Figueroa y Estrada, pasando después a manos de sus hijos. Para el censo eclesiástico del año 1797 pertenecía en cambio a la riobambeña Josefa Vallejo, que vivía en ella con otras 13 personas.

Para inicios del siglo XIX el solar constaba de dos casas, la chica que daba enteramente a la Chile y que hoy es la tercera desde la Benalcázar, y la grande que avanzaba desde la esquina hacia el norte e incluía el actual predio del edificio que fue Cine Pichincha. En 1815 esta gran propiedad fue adquirida por los hermanos otavaleños Ignacio y José de Veintemilla y Espinosa de los Monteros, entre los que el segundo era clérigo, por lo que a su muerte todo pasó a manos del primero.

Entre 1840 y 1850 la casa esquinera estuvo arrendada al coronel Carlos Demarquet, que había luchado en el ejército napoleónico en Rusia antes de pasar a ordenes de Simón Bolívar en las luchas independentistas de Sudamérica. Tras la muerte de Ignacio de Veintemilla (padre), la casa pequeña pasó a manos de Joaquina Tinajero Llona, su segunda esposa, y los cuatro hijos que tuvo con ésta.; mientras que la grande quedó en manos de los hijos de su primer matrimonio con Josefa de Ascazubi-Matheu y Arteta (quien tomó el apellido Villacís para acceder al mayorazgo homónimo) y bisnieta de la VII Marquesa de Maenza.

Joaquina Tinajero vendió su propiedad al coronel José María López en 1862, mientras los Veintemilla Villacís mantuvieron la suya largo tiempo y en 1870 ordenaron la refacción de la fachada oriental al arquitecto danés Thomas Reed, quien le confirió su aspecto actual. Aquí habitó el célebre general Ignacio de Veitemilla, quien fuera presidente de la República, en compañía de sus cuatro hermanas solteronas y los dos hijos de su hermano José, que había sido asesinado por oponerse al Gobierno de Gabriel García Moreno.

Pese a que tenía hijos ilegítimos, algunos reconocidos, Veintemilla los vio pocas veces y por ello eran sus sobrinos Marietta y José Ignacio a quienes profesaba una genuina devoción paterna. Cuando accedió a la Presidencia en 1876 ambos eran adolescentes y Marietta en particular era considerada la joven más hermosa de la ciudad, que sumado a su elegancia, sagacidad y aguda inteligencia la hacían favorita indudable del tío.

El general Veintemilla le permitía a su sobrina no solo cumplir con el rol de Primera Dama de la nación, en el que llegó a hacer de Carondelet una réplica de las Cortes reales europeas, sino que de a poco le fue confiando incluso el manejo mismo del Gobierno y las Fuerzas Armadas cuando él se retiiraba por largos periodos a Guayaquil. La joven se convertiría en la única mujer de la historia ecuatoriana que ha gobernado el país de manera efectiva.

Volviendo a la historia de la casa, en 1879 tuvo lugar la famosa caída de Marietta desde el segundo piso al patio, en la que se fracturó el brazo y tuvo que ser atendida de urgencia por el médico Fidel del Castillo y Reinoso, que se hallaba sirviéndose un dulce de higos en la tienda de la casa de enfrente. Del Castillo se enamoró de la joven y ella de él pese a que el tío estaba en total desacuerdo debido a la diferencia de edades, por lo que aprovechando su condición de Presidente de la República pencerró al enamorado en el Cuartel de Artillería y, al ver que no desistía, terminó desterrándolo a Chimbo.

En los salones interiores de esta propiedad reposó por varios años el gran piano de cola que fue donado por la joven Marietta al Palacio de Gobierno cuando su tío ocupaba la presidencia del Ecuador, y que hoy se encuentra desaparecido. La casa fue saqueada tras la caída de Veintemilla y prisión de Marietta en 1883, aunque las hermanas del General y su sobrino lograron salvar algunas pertenencias antes de partir al exilio en Lima.

Cuando los Veintemilla regresaron al país, casi veinte años después, les fueron devueltas sus propiedades incluida esta casa, en la que fallecería Marietta en 1907 tras contagiarse de paludismo en el valle del Chota, donde intentaba reunir adeptos para volver a colocar a su tío en el poder. Un año después fallecía también el General, deceso que igualmente sucedió en esta propiedad.

La casa pasó entonces a manos de Eduardo de Veintemilla y Auz, hijo de Juan Pío Manuel de Veintemilla y Tinajero, medio hermano del ex Presidente, y quien terminó vendiendo la propiedad. La sección de la casa ubicada más al norte, sobre la calle Benalcázar, fue adquirida probablemente a finales de la década de 1930 para construir el Cine Pichincha, obra de estilo neocolonial que aún puede ser apreciada, aunque convertida en un almacén de mercadería china.

Arquitectura

La propiedad en el plano de G. Pérez (1888).
El primer piso está cubierto enteramente de piedra que asemeja almohadillado, con vanos de arcos rebajados que se abren hacia la calle para dar paso a los locales comerciales y la puerta de ingreso, considerablemente más ancha que las demás, y que se encuentra al centro del frente que da hacia la calle Benalcázar. 

El piso superior en cambio, posee un muro enlucido y pintado en el que se abren las ventanas rectangulares y ubicadas simétricamente a los vanos de la planta baja, mismas que dan acceso a un angostísimo balcón continuo con barandas de hierro. Sobre las ventanas capiteles de arco decorativos que rematan en una cornisa simple y alero de teja.

Al interior la casa de finales del siglo XIX existían tres grandes patios como aparece en el plano de Gualberto Pérez (1888), de los cuáles la actual conserva dos: uno central que se dividió de otro más grande, y un pequeño traspatio que tampoco existía originalmente. La escalera de acceso al segundo piso es helicoidal y se encuentra en el patio principal, mismo que fue techado con elementos traslúcidos desde inicios del siglo XX para mantener la tibieza en la piscina que allí existe también desde esa época.

Referencias

  • Jurado Noboa, Fernando (2004). "Casas, calles y gente del Centro Histórico", tomo I, pp.210-214. Quito: Fondo de Salvamento - FONSAL.
  • Peralta, Evelia; Moya Tasquer, Rolando (2007). "Guía arquitectónica de Quito", p. 154. Quito: Trama Ediciones.
  • Alvarado Dávila, Mauricio. "Los orígenes de los ecuatorianos", genealogía de Ignacio Veintimilla Espinosa (en línea).

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