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Monumento a los Héroes Ignotos

Monumento a los Héroes Ignotos, en el Bulevar 24 de Mayo (ca. 2015)
Imagen: Colección Cisneros.

El monumento a los Héroes Ignotos es una de las esculturas que embellecen el Bulevar 24 de Mayo, en el extremo sur del Centro Histórico, que constituía el paseo tradicional de la ciudad de la belle-époque quiteña, por allá en los años 20's y 30's del siglo XX. Íntimamente ligado con las conmemoraciones del centenario de la Batalla de Pichincha, a continuación describimos su historia y significados.

Bulevar 24 de Mayo

Quebrada de Jerusalén (ca. 1870)
Imagen: Archivo Nacional de Fotografía - INPC.
Para hablar de este monumento es importante referirse al espacio urbano en el que fue emplezado, el Bulevar 24 de Mayo, que inicia su historia como una profunda quebrada por la que discurría un riachuelo con aguas provenientes de los deshielos del volcán Pichincha, y que los nativos de Quito llamaban Ulluganga YaKu (río de los gallinazos).

Durante los primeros años de dominación española, la quebrada pasó a ser llamada "del Auqui”, un título de la nobleza incaica que equivalía al de príncipe heredero, esto debido a que en las cercanías se levantaba la casa de Francisco Topatauchi, hijo de Atahualpa.

Finalmente, el nombre de Quebrada de Jerusalén, que se popularizó entre los siglos XVII e inicios del XX, le fue conferido porque allí se encontró el sagrario que había sido robado de la vecina iglesia de Santa Clara, y en agradecimiento por el milagro no sólo se le dio el nombre de la ciudad santa, sino que también se construyó la Capilla del Robo.

El relleno de la quebrada inició en el año 1904, promovida por el alcalde Francisco Andrade Marín, y concluyó en 1911. El diseño del bulevar fue concebido en 1920 como un paseo al estilo europeo para los quiteños, y cuando terminó constituyó el primer espacio de su tipo en la ciudad: una amplia avenida ajardinada con un elegante entorno que por aquella época estaba constituido netamente por mansiones residenciales que, de a poco, se fueron adaptando a fines comerciales y derivaron en una tugurización del espacio a mediados del siglo XX, pero que fue recuperado en las alcaldías de Paco Moncayo y Augusto Barrera, a inicios del XXI.

Monumento

El monumento en la década de 1920.
Imagen: Archivo Nacional de Fotografía - INPC.
Uno de los monumentos que de a poco fueron embelleciendo aún más el espacio que constituía el Bulevar, estaba inspirado en una costumbre nacida tras la I Guerra Mundial, cuando Francia e Inglaterra levantaran monumentos en homenaje a los soldados no identificados que habían caído en los campos de batalla de toda Europa, pues ignoto significa desconocido.

El monumento quiteño fue comisionado por la Sociedad de Estudios Históricos Militares, que a través del impulso del doctor Alberto Muñoz, buscaba homenajear a los soldados desconocidos que habían ofrecido su vida en la Batalla de Pichincha, que en 1822 selló de manera definitiva la Independencia del actual Ecuador, y cuyo centenario estaba por conmemorarse.

Los fondos fueron conseguidos en 1921 gracias al Municipio de la ciudad y algunas donaciones particulares, y por 6.900 sucres se encargó su diseño y construcción al arquitecto italo-suizo Francisco Durini Cáceres, especializado en la corriente artística neoclásica y el más reconocido del país por aquellos años. El monumento fue inaugurado con una fastuosa ceremonia el 26 de mayo de 1922.

Descripción

El monumento original concebido por Durini constaba de una escalera que salvaba el desnivel del terreno del bulevar, sobre la que se encontraba una base de piedra con planta de cruz, encima un bloque cúbico que en sus cuatro caras exhibía las placas conmemorativas, seguido de una esbelta columna estriada, decorada en la mitad inferior y terminada con capitel corintio, que se coronaba con un cóndor de bronce de alas extendidas en posición de vuelo.

El cóndor desapareció aproximadamente en la década de 1990 y nunca fue repuesto, quedando únicamente la base del monumento que entró en un acelerado proceso de deterioro. El monumento fue totalmente desmantelado en los trabajos de rediseño y recuperación del Bulevar 24 de Mayo que empezó el alcalde Paco Moncayo, y fue repuesto con los últimos trabajos de esta intervención, en el periodo de Augusto Barrera.

Lamentablemente esta reposición poco guarda de relación con el elegante monumento original, así como el bulevar nada tiene que ver con el estilo afrancesado de su diseño original. La modernidad conferida a este espacio urbano se tradujo en la reducción del monumento a los Héroes Ignotos, que ahora es mucho más pequeño y sencillo.

En la actualidad se puede describir el monumento de la siguiente forma: una base cúbica de hormigón, cubierta de porcelanato negro, sobre la que se eleva una pequeña columna de piedra que sostiene un cóndor de bronce similar al original, pero de proporciones más modestas y acordes con el nuevo tamaño del monumento.

Galería

Relleno de la Quebrada de Jerusalén (ca. 1910)
Imagen: Flickr de Quito Fun.

El Bulevar 24 de Mayo y el Monumento (ca. 1925)
Imagen: Archivo Nacional de Fotografía - INPC.

El moumento en un diario quiteño (ca. 1980)
Imagen: Twitter El Quito Antiguo.

Propuesta del nuevo Monumento a los Héroes Ignotos, del 2011
Imagen: diario El Comercio.