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Colegio Femenino Espejo (antiguo Colegio 24 de Mayo)

Colegio Nacional Femenino Espejo, desde la plaza República de la India.
Imagen; propia (2016).

Dirección: calle Luis Felipe Borja, entre Luis Sodiro y Hermanos Pazmiño
Sector: La Alameda
Año de construcción: 1922
Arquitecto: Pedro Aulestia Saá
Estilo: historicista (neoclásico)
Uso actual: educativo


Ubicado en el extremo noroccidental del parque La Alameda, en donde se se encuentra una de sus fachadas laterales, el edificio del Colegio Nacional Femenino Espejo es, gracias a su característica portada de piedra de estilo neoclásico en conjunto con la escalinata que le precede, un importante hito urbano de la ciudad concebido a inicios del siglo XX.

Historia

Colegio de Señoritas 24 de Mayo, circa 1930.
Imagen: Archivo Nacional de Fotografía del
Instituto Nacional de Patrimonio Cultural.
Su construcción fue planeada por el Comité del Centenario de la Batalla de Pichincha, que se encargó de organizar varios eventos que rememoraran la gesta independentista librada el 24 de mayo de 1822 por Antonio José de Sucre en las faldas del volcán que cobija a la ciudad de Quito, y que significó el final del dominio español sobre el actual territorio ecuatoriano.

Concebido originalmente para albergar al Colegio de Señoritas 24 de Mayo, creado ese mismo año y justamente con un nombre en alusión a la fecha que se celebraba, fue inaugurado por el presidente José Luis Tamayo como parte de los festejos en mayo de 1922, aunque los trabajos en la escalinata duraron un poco más, pero todo estuvo listo para el inicio del año escolar en el mes de octubre.

El Colegio de Señoritas 24 de Mayo funcionó en este edificio hasta el año 1952, cuando se trasladó a un moderno campus de estilo modernista en el sector de El Batán, al norte de la ciudad, y sus instalaciones fueron ocupadas desde 1958 por la recién creada Escuela Laica de Niñas Espejo, que más tarde se convirtió en Colegio y se encuentra allí hasta la actualidad.

Arquitectura

El arquitecto a cargo de la obra fue el quiteño Pedro Aulestia Saá, formado en Francia e Italia, que convirtió al edificio en el más importante trabajo de su carrera. Al contrario de otros colegas, Aulestia encontró una situación perfecta en el terreno asignado para la construcción, pues gracias a una escalinata que salvara el desnivel con la avenida 10 de Agosto, podría jerarquizar el ingreso al edificio y prolongar su visión una manzana entera, volviéndolo un ícono urbano de la época.

La apreciación del conjunto empieza con una escalinata monumental, originalmente de estilo neoclásico y hoy de estilo modernista, que salva el desnivel entre la avenida 10 de Agosto y la calle Luis Felipe Borja, donde se encuentra el acceso al edificio. Al centro de la escalinata, una gran fuente con varios niveles, chorros de agua y rodeada de jardineras, le proporcionan elegancia y presencia en la escala urbana circundante que de a poco ha sido alterada con edificios fuera de contexto.

El edificio en sí mismo se encuentra separado de la escalinata, que actualmente es llamada Plaza República de la India, por la calle Luis Felipe Borja. El desnivel de la calle se aprecia en el muro de contención  sobre el que se asienta el predio del Colegio, que crece varios metros de sur a norte, por lo que el ingreso se hace nuevamente por una pequeña escalinata de piedra, flanqueda por dos columnas del mismo material sobre las que se encuentran dos bustos de insignes educadores ecuatorianos.

Un retiro de cinco metros da espacio a jardines, originalmente de estilo francés pero hoy en estado poco aceptable, que dan paso a la gran estructura de dos pisos en mampostería, que en su estilo neoclásico presenta un ritmo modulado de aberturas con dinteles horizontales y esbeltos arcos de medio punto, que terminan rematados por una fuerte cornisa que recorre el largo de las fachadas. El tratamiento de pintura busca destacar acertadamente los elementos decorativos como las hornacinas de las esquinas norte y sur, donde también se encuentran bustos de educadores ecuatorianos.

Pero sin duda el elemento principal es la portada central, simétrica y de piedra, que resalta no sólo por el material sino por las grandes aberturas de arco de medio punto en tres ventanales del segundo piso, rematadas por una cornisa en la que se encuentra tallado el nombre "Colegio 24 de Mayo" y, sobre éste, un medallón también tallado con el perfil de Simón Bolívar. Este cuerpo se encuentra flanqueados por balcones con balaustrada que fueron originalmente descansos de las escaleras que ascendían hasta el salón principal del establecimiento, y que posteriormente las retiraron.

Al interior, un amplio vestíbulo flanqueado por columnas termina en otra portada que conecta, mediante dos corredores laterales, con los pabellones de aulas que se unen entre sí formando una estructura de herradura, característica de las construcciones de la época. El trazado escultórico de la escalera de estilo imperial jerarquiza nuevamente la visión del edificio desde el patio interior, rodeado por las galerías de arcos que conforman los corredores antes mencionados de las aulas.

Galería


Colegio de Señoritas 24 de Mayo, circa 1922.
Imagen: Archivo Nacional de Fotografía del
Instituto Nacional de Patrimonio Cultural de Ecuador.

Evento en el patio del Colegio 24 de Mayo, circa 1940.
Imagen: Fondo Biblioteca Municipal de Guayaquil, del
Archivo Nacional de Fotografía del Instituto Nacional de
Patrimonio Cultural de Ecuador.

Abanderadas en el patio del Colegio 24 de Mayo, circa 1940.
Imagen: Fondo Biblioteca Municipal de Guayaquil, del
Archivo Nacional de Fotografía del Instituto Nacional de
Patrimonio Cultural de Ecuador.

Colegio Nacional Femenino Espejo y plaza República de la India,
vistos desde la avenida 10 de Agosto, en julio de 2016.
Imagen: propia.

Fuente de agua de la plaza República de la India, vista hacia la
avenida 10 de Agosto, en julio de 2016.
Imagen: propia

Colegio Nacional Femenino Espejo, en julio de 2016.
Imagen: propia

Colegio Nacional Femenino Espejo, en julio de 2016.
Imagen: propia.

Colegio Nacional Femenino Espejo, en julio de 2016.
Imagen: propia.

Referencias

  • Peralta, Evelia; Moya Tasquer, Rolando (2007). "Guía Arquitectónica de Quito", p.306. Quito: Trama Ediciones. ISBN 978-9978-300-77-0.
  • Pérez Pimentel Rodolfo (1997). "Diccionario Biográfico del Ecuador", tomo XI, p.275. Guayaquil: Universidad de Guayaquil.

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