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Casa Gangotena Posse


Dirección: calle García Moreno y Sucre
Sector: Centro Histórico
Año de construcción: 1921
Arquitecto: Paolo y Antonino Russo
Estilo: ecléctica
Premios: Patrimonio de la ciudad
Uso actual: comercial y administrativo


Historia

En 1650 el predio donde se levanta la actual mansión formaba parte de una enorme propiedad que alcanzaba la mitad de la cuadra por la García Moreno, y pertenecía al licenciado Diego Serrano, que probablemente la vendió a Pedro Plaza de Cepeda, pues este último aparece como su dueño en 1661.

En 1678 la gran propiedad era ya del capitán Martín Yerovi, que la conservó hasta su muerte en 1740, cuando se dividieron sus bienes y se conoce que estaba avaluada en 7.500 pesos, es decir de las más caras de la ciudad. La casa debió ser vendida por los herederos años después, pues en el Censo de 1797 se señala que pertenecía al clérigo Pedro Villamil y Donoso, que vivía allí con otras 28 personas entre familiares, arrendatarios y sirvientes.

En 1833 la gran casa de seis patios ya se había partido en dos, y la esquinera (más grande) pertenecía al abogado conservador José María de Arteta y Calisto, presidente de la Corte Suprema de Justicia y hermano de Pedro José de Arteta y Calisto, que llegaría a ser presidente de la República. La casa pequeña sería ocupada por las sobrinas huérfanas de ambos: Mercedes y Juana Calisto y Garzón Maximin, después de lo cuál se desvincularía para siempre de la propiedad esquinera.

Alrededor de 1840 la mansión volvería a ser partida en dos, esta vez para dar paso a la propiedad que hoy conocemos como Casa de María Augusta Urrutia, aunque en realidad fue adquirida por la familia de su esposo, los lojanos Escudero, con lo que el predio esquinero y que nos concierne en este artículo quedó reducido a su tamaño actual.

Arteta y Calisto mantuvo la casa hasta 1843, cuando murió y la heredaron sus hijos, que la tuvieron en su poder hasta 1855, cuando fue vendida a los ibarreños Miguel Gangotena Tinajero y su esposa, Juana Posse Romero. Gangotena moriría en 1860 y su viuda se convirtió en propietaria de la casa, permitiendo que dos años después el arquitecto quiteño Juan Pablo Sanz fundase en los bajos la Escuela de Arquitectura y Perspectiva.

En 1875 funcionaba en el primer piso el Hotel Calixto, propiedad de Adelaida Calixto y que constituyó uno de los primeros de la ciudad. El dicho hotel tenía otras dependencias como fonda (restaurante) y cantina, siendo precisamente en esta última que los asesinos del presidente Gabriel García Moreno estuvieron bebiendo una hora antes del crimen.

En 1881 Juana Posse hizo demoler la casa colonial, y levantó la actual de tres pisos con el arquitecto alemán Francisco Schmidt, que era autor de otras importantes obras de la ciudad como el Teatro Nacional Sucre y el Palacio de La Circasiana. La familia ofreció un gran baile inaugural cuando la mansión estuvo terminada, y en él la ya anciana propietaria cayó del segundo al primer piso sin consecuencias mayores, por lo que la fiesta continuó después del susto.

En el Censo de 1894, los almacenes de la calle Sucre correspondían a la cerería de Manuel Antonio Ortiz Argoti, el café y billar de Antonio González, las tiendas de Mateo Moscoso y la cantina de Marco Aulestia. Para 1910 funcionaba, además, el célebre comercio del italiano Roccatagliata y el alauseño Ermel Fiallo San Miguel, mismo que entró en liquidación en 1913. Por otra parte, uno de los almacenes de la García Moreno era la fonda de Gaspar Salazar.

La casa fue heredada posteriormente por Emilio Gangotena Posse, que se la dejó a su hija Juana Rosa Gangotena Valdivieso, casada con su primo José Javier Chiriboga Valdivieso, ambos herederos de Rosa Carcelén de Guevara, hermana solterona de la Marquesa de Solanda. La casa pasó entonces a manos del primogénito de la pareja: Juan Javier Chiriboga Gangotena, que en 1921 hizo tirar nuevamente la mansión de su bisabuela para construir la actual, comisionada en estilo ecléctico a los arquitectos italianos Paolo y Antonino Russo.

La mansión fue vendida poco tiempo después al Banco Central del Ecuador, que la uso para fines administrativos complementarios a su edificio matriz, que se encontraba en el soberbio edificio de piedra cruzando la calle, y que hoy constituye el Museo Numismático.

En 1980 el palacete fue vendido al señor José Assaf, cuya viuda de nombre Olga lo restauró en 1996 para albergar las oficinas de la fundación que lleva el nombre de ambos, y que funciona allí hasta la actualidad. Por otra parte, la planta baja continúa usándose para fines comerciales gracias a los locales que se exponen hacia las dos calles en las que la mansión hace esquina.

Durante los primeros años del siglo XXI la casa fue erróneamente conocida con el nombre de La Casa del Regalo, debido a un letrero de cerámica que se encuentra al ingreso del local esquinero, pero este detalle no es otra cosa que el nombre del almacén que lo ocupó entre mediados y finales del siglo XX.

Arquitectura

El edificio responde al lenguaje de la arquitectura ecléctica, combinando graciosamente elementos del neoclasicismo con los primeros elementos del art nouveau que se pudieron apreciar en la ciudad de Quito. Se desarrolla en tres niveles alrededor de dos patios, uno amplio y ajardinado aunque sin galerías a su alrededor, y un pequeño traspatio hacia la medianera sur.

Originalmente los comercios se encontraban únicamente en la esquina y el frente de la calle Sucre, mientras que el resto de la planta baja era ocupado por bodegas, cocinas, cuartos fríos y habitaciones de la servidumbre. Sin embargo, esto cambió desde finales del siglo XX, cuando se adaptaron los espacios con frente a la García Moreno para fines comerciales.

El ingreso principal se encuentra a mitad de la fachada de la calle García Moreno, donde se levanta una hermosa puerta de hierro ricamente trabajada en el más puro estilo art nouveau, y que exhibe el monograma de Juan Javier Chiriboga Gangotena (JJCG).

Inmediatamente después se encuentra un amplio zaguán que conduce a la escalera principal ubicada a un costado, marcando claramente el ingreso con recursos formales como la pintura mural y pórticos de columnas de piedra y dinteles de hormigón. En las dos plantas altas, la organización de la casa se da mediante galerías abiertas en tres costados del patio principal, con los ambientes de gala orientados hacia las calles García Moreno y Sucre.

El tratamiento de la planta baja es austero, con zócalo de piedra, vanos rectangulares y almohadillado simple en los muros. Las dos plantas altas están ricamente trabajadas; en la primera se destacan los balcones con balaustrada, vanos decorados con columnas jónicas, arquitrabe y frontis neoclásico; mientras que en el tercer nivel encontramos vanos con antepecho de baranda de hierro forjado, rematados en arco de medio punto con clave barroca. El ritmo vertical se acentúa por semicolumnas jónicas entre los vanos que abarcan los dos pisos altos y rematan con una cornisa neoclásica.

La decoración barroca se acentúa con figuras infantiles y medallones en alto relieve en lo más alto de la fachada, las figuras femeninas que soportan el balcón esquinero y las molduras de los otros balcones. El edificio destaca por su altura y su esquina ochavada que jerarquiza la fachada hacia la misma.

Galería

Detalle de la fachada principal hacia la calle García Moreno.

Detalle del Monograma sobre la puerta principal de ingreso.

Detalle de los pisos altos en la ochava esquinera.

Referencias


  • Jurado Noboa, Fernando (2005). "Casas, calles y gente del Centro Histórico de Quito", tomo II, p214-225. Quito: FONSAL, Editorial Trama. ISBN 9978-44-767-9.
  • Jurado Noboa, Fernando (2008). "Casas, calles y gente del Centro Histórico de Quito", tomo IV, p.117-141. Quito: FONSAL, Editorial Trama. ISBN 978-9978-366-01-1.
  • Ortiz Crespo, Alfonso (2004). "Ciudad de Quito, Guía de Arquitectura", volúmen I, p.109. Sevilla: Junta de Andalucía. ISBN 84-8095-364-0.