Palacio Peñaherrera

Imagen: mejorada de Google Street View (2015).

Dirección: 9 de Octubre y Marieta de Veintimilla
Sector: La Mariscal
Arquitecto: desconocido
Construcción: circa 1932
Estilo: historicista (neoclásico)
Premios: patrimonio de la ciudad
Uso actual: vivienda

Historia

El palacio en un plano de 1922, levantado por orden del
Gral. Rafael Almeida Suárez. Se destacan los edificios de
mayor relevancia de la ciudad de Quito.
El palacio actual se encuentra en parte de los terrenos que a inicios del siglo XX pertenecieron a la Hacienda San José, de la familia Fernández Salvador, y que en 1910 fue adquirida por los hermanos César y Carlos Mantilla Jácome para lotizarla y conformar la Ciudadela Colón.

Una gran parcela de terreno fue adquirida por Luis Antonio Peñaherrera Mantilla alrededor del año 1920, pues el palacio ya aparece construido en un plano de Quito levantado en 1922 por orden del Gral. Rafael Almeida Suárez, en el que se destacan las casas y edificios más relevantes de la época.

En el mismo plano de 1922 se muestra que el palacio abarcaba originalmente un gran terreno triangular, rodeado por la actual avenida 10 de Agosto al occidente, Colón al sur, 9 de Octubre al oriente, y finalmente la desaparecida quebrada de la Comunidad al norte, misma que al ingresar en la ciudad se hacía más angosta y moría al unirse con la de Alpallana en lo que hoy es el sector sur de la Plaza Argentina.

Un nuevo plano de Quito, esta vez del año 1928 y realizado por el entonces Servicio Geográfico Militar para el Mapa Topográfico del Ecuador, muestra que la propiedad ya había sido seccionada en tres predios, quedando el del palacio con su extensión actual más el de la casa que hoy podemos apreciar hacia el sur, y que fue vendido a la familia Gangotena alrededor de 1945. Desde entonces la extensión del terreno no ha variado.


Los Peñaherrera Perkins

Luis Antonio Peñaherrera, el propietario original del palacio, estaba casado con la dama estadounidense Argenta Perkins, era primo materno de los dueños de Diario El Comercio y estaba fuertemente vinculado a la élite política conservadora, llegando a ser Ministro de Gobierno y Embajador del Ecuador ante El Vaticano, este último ya en la década de 1960.

En 1932 Neptalí Bonifaz fue electo Presidente de la República, convirtiéndose en el primer conservador en ganar las elecciones desde que Eloy Alfaro había llegado al poder, y cuando el Congreso desconoció su triunfo dio inicio a la llamada Guerra de los Cuatro Días. Durante este episodio, y ya cuando todo estaba perdido para los conservadores, Peñaherrera huyó junto con otros compañeros a la Hacienda La Ciénega, y de allí regresó para refugiarse en su palacio.

Tras la muerte de Peñaherrera, el palacio fue heredado por su hija Argenta Peñaherrera Perkins, quien tras regresar de Italia cuando acabó la misión diplomática de su padre, trajo con ella el movimiento católico Focolare al que había pertenecido en sus años de residencia romana. Argenta se convirtió en la mejor reclutadora y principal benefactora del movimiento, llegando a donarles extensas propiedades rurales y cuantiosas sumas de dinero.

Argenta Peñaherrera vivió en el palacio hasta el año 2015, cuando falleció sin descendencia, por lo que sus posesiones fueron repartidas entre sus sobrinos. La propiedad que nos concierne en este artículo fue sucedida por uno de ellos, que vive en el extranjero y ha iniciado un convenio con el Instituto Metropolitano de Patrimonio para la recuperación del inmueble.

Antiguo Instituto Pérez Pallares

Las dos fachadas del antiguo Instituto Pérez Pallares: sur (ingreso principal) sobre la Espejo, y norte sobre la Chile. 
Imágenes: Google Strret View (2015)

Dirección: calles Espejo/Chile, entre Guayaquil y Flores
Sector: Centro Histórico
Arquitecto: Antonino Russo

Construcción: 1935
Estilo: ecléctico (art-nouveau, neoclásico)
Premios: Ornato 1935
Uso actual: comercial

Historia

Para hablar de esta edificación es preciso entender que se trata de un complejo que cruza la totalidad de la manzana en sentido norte-sur, y que por ello presenta dos frentes gemelos: el principal hacia la calle Espejo y otro secundario hacia la Chile. Sin embargo no siempre fue así, pues correspondiente con la asignación de solares tras la fundación de la ciudad española en 1534, cada sección habría pertenecido a diferentes propietarios hasta el siglo XX.

La sección de la Chile
Fachada norte del complejo, hacia la Chile.
Imagen: Google Street View (2015).
Durante la mayor parte de la época colonial este solar perteneció a la familia Barnuevo. Sin embargo, para 1875 eran sus propietarios Mercedes Mata Viteri y su esposo, quien según vecinos que sirvieron de testigos en un juicio posterior a la muerte de la misma en 1875, no solo le dio una vida de profundos maltratos sino que además la terminó asesinando y enterrando envuelta en una cobija y sin ataúd.

La casa fue arrendada por el presidente José María Plácido Caamaño entre 1884 y 1888, y en ella daría un gran baile de despedida al finalizar su periodo de Gobierno, evento al que asistió, entre otros, el célebre ambateño y autor del Himno Nacional: Juan León Mera. Un error histórico ha hecho creer que la casa de Caamaño era la contigua por el occidente, pero si se observan los planos de Gualbeto Pérez (1888) y Highley (1903) se puede apreciar que aquella era un solo predio hasta la esquina, por lo que la casa presidencial no podría ser otra que la del predio reseñado en este artículo.

En 1894 pasó a manos de Mariano Astorga, que arrendaba los bajos a la funeraria de Darío Cortés Aristizábal. Tanto en los planos anteriormente mencionados de Pérez y Highley, el predio consta como una casa con dos patios: uno grande adelante y un pequeño traspatio en la sección posterior.

Posteriormente la casa fue adquirida por Fernando Pérez Quiñones, bisnieto por línea materna del cuarto y último Marqués de Miraflores, que estaba casado con Rosa Elvira Pallares Vásconez; esta adquisición habría tenido lugar probablemente a inicios del siglo XX. La casa sería heredada por los hijos de la pareja, que decidieron destinarla a la institución educativa que patrocinaban como familia, y para ello necesitaba muchas adecuaciones.

La sección de la Espejo
Fachada sur del complejo (ingreso principal), hacia
la calle Espejo. Imagen: Google Street View (2015)
Originalmente, en el siglo XVI el predio formó parte de un mismo solar junto al del actual Palacio Chiriboga, por lo que avanzaba hasta la esquina con la calle Guayaquil, y que pertenecía al toledano Julián de la Plaza y Fernández. Para el siglo XVII ya se había divido el solar en dos casas, la grande de la esquina y la pequeña al oriente, siendo propietaria de ambas la señora Mariana de la Plaza y Salas (que tenía un cuarto de sangre indígena), heredera del primer dueño.

Alrededor de 1720 la casa pequeña de los Plaza, aquella que nos corresponde en este artículo, pertenecía al gallego Miguel Barreiro y Castro, que testó en 1731 declarando que la había adquirido en seis mil patacones. Para 1748, en cambio, Alonso Ballinas adquirió la antigua casa grande de los Plaza y también la pequeña de Barreiro, uniendo nuevamente el predio original del siglo XVI.

En 1823 aparece como propietario únicamente de la casa pequeña el señor Francisco de Angulo y Lanzagorta, y para finales del siglo XIX estaba en manos de su bisnieto Rafael Aguirre Angulo, cuando en los bajos funcionaba la fonda de Mariano Gavela, muy frecuentada por los soldados liberales. En 1905 la dueña era Rosa María Nájera viuda de Aguirre, sobrina política del anterior propietario.

Para 1908 la casa ya había sido vendida al matrimonio de Pastor Tinajero Portugal y Judith Manrique Baca, que arrendaron un apartamento al famoso hitoriador Leónidas Batallas Flores y su esposa, naciendo allí sus tres hijos. En 1929 los hermanos Tinajero Manrique, herederos de la propiedad, resolvieron venderla a Gabriel Ordoñez Muñoz, que arrendaba los bajos a la mecánica de Adolfo Puente y tenía en el piso alto el Hotel Bolívar, donde en 1930 se alojó el líder colombiano Jorge Eliécer Gaitán.

Finalmente la casa habría sido adquirida por Fernando Pérez Pallares entre 1931 y 1934, que había heredado de su padre la casa posterior por la calle Chile, por lo que dicha compra y la de las habitaciones del ala occidental de la casa vecina por el oriente, probablemente habrían respondido al deseo de unir ambos predios en un gran complejo para albergar una institución educativa patrocinada por la familia como efectivamente sucedió.

Unión de los predios
Unión de los predios originales, basado en el plano de
Quito, de Gualberto Pérez (1888).
En 1934 Fernando Pérez Pallares contrató al arquitecto italiano Antonino Russo para renovar las dos propiedades que tenía en esta cuadra, conectándolas entre sí para convertirlas en sede de la institución educativa que desde 1927 llevaba el apellido de la familia y dirigía su hermana Rosa.

Russo les dio a ambas casas su aspecto actual, con fachadas exactamente iguales y conectadas entre sí mediante la sección de la casa vecina que había adquirido Pérez, entregando la obra en 1935. El Instituto Pérez Pallares funcionó en este lugar hasta la década de 1970, cuando se trasladó a un nuevo campus en el sector de la Villaflora, quedando el complejo abandonado.

En 1977 los locales bajos de la Chile fueron adquiridos por Carlos Jacinto Meneses y Lilian Huaipatín, que trasladaron allí el restaurante chino que poseían desde 1965 en el cercano Palacio Arzobispal, ampliando la oferta de platos y cambiando el nombre de Chifa Chang a Meneses e Hijos, siendo actualmente considerado uno de los más tradicionales del Centro Histórico.

En 1987 la totalidad del complejo fue arrendado por el Colegio Los Alpes, que funcionó allí hasta alrededor del año 2000, cuando fue adquirido por el Municipio de la Ciudad mediante el FONSAL, que volvió a dividir el complejo en dos, recuperando la sección hacia la calle Espejo para convertir los interiores en un centro comercial que se inauguró el 18 de junio de 2004, y dejando la parte de la Chile totalmente desocupada hasta la actualidad.

Arquitectura

El estilo arquitectónico se consolida como ecléctico, típico de las obras de Antonino Russo, con fuerte presencia de rasgos art nouveau y neoclásicos. En cada frente las estructuras alcanzan los tres pisos y están coronada por dos torrecillas a ambos lados de las terrazas, la ornamentación de las fachadas es plana y organizada en paños verticales, con balcones de baranda de hierro sobre ménsulas decoradas con elementos clásicos.

Al interior la estructura original poseía tres patios, el más grande perteneciente a la sección de la calle Chile. La construcción es mixta, complementada con esqueletos de hormigón armado, mampostería de ladrillo y entrepisos de madera. Los cielorasos son de madera y hierro. El complejo fue acreedor del Premio Ornato en el año 1935, cuando fue terminado.

Tras la inauguración del Centro Comercial Espejo en 2004, el complejo quedó separado nuevamente en dos secciones, cortadas a mitad de la cuadra. La del frente hacia la calle Espejo, recuperada y ocupada, fue techada en sus dos patios para fines de circulación entre los locales comerciales.

Referencias

  • Jurado Noboa, Fernando (2004). "Casas, calles y gente del Centro Histórico de Quito", tomo I, p.203. Quito: Fondo de Salvamento - FONSAL.
  • Jurado Noboa, Fernando (2004). "Casas, calles y gente del Centro Histórico de Quito", tomo II, pp.40-63. Quito: Fondo de Salvamento - FONSAL.
  • Peralta, Evelia; Moya Tasquer, Rolando (2007). "Guía arquitectónica de Quito", p.171. Quito: Trama Ediciones.
  • Alvarado Dávila, Mauricio. "Los orígenes de los ecuatorianos", genealogía de Fernando Pérez (en línea).
  • Villamar, Diego. Comentarios personales realizados vía Twitter los días 11 y 12 de enero de 2018.

Arquitectura Streamline Moderne en Quito

Edificio del Archivo Nacional, construido en la década de 1950 constituye uno de los principales representantes del
streamline moderne en la ciudad de Quito. Imagen: Google Street View (2014)

El streamline moderne, llamado también en español estilo aerodinámico, es una corriente estilística derivada del art-deco y considerada como un movimiento de transición a la llamada arquitectura internacional. A menudo se la incluye como una rama de los art-deco tardíos, es decir que guardan elementos del mismo pero incorporan características propias que a su vez lo diferencian.

En lo que a arquitectura se refiere, esta corriente se caracteriza principalmente por el uso de formas aerodinámicas (de donde proviene su nombre en español), es decir curvas, ventanas esquineras y líneas horizontales, a los que se suman el uso común de ladrillo de vidrio, ventanas ojo de buey, hierro cromado, paredes de superficie lisa y colores apagados como base y oscuros en las molduras.

El streamline moderne tuvo su apogeo en los Estados Unidos en la década de 1940, influenciado por el art-deco formal (del que evoluciona), el futurismo y la velocidad de los avances aéreos y náuticos de la época. Su uso se generalizó para los edificios comerciales y fue muy poco practicado en residencias particulares.

Su llegada a Quito es tardía en relación a la época de apogeo en Norteamérica, pues las primeras muestras aparecen recién a inicios de 1950 de la mano de arquitectos como el austriaco Oscar Etwanik, consolidándose a lo largo de la década y adentrándose muy poco en la de 1960, en la que compartió espacio temporal con las arquitecturas expresionista e internacional de las que tomó algunos elementos. Entre los más importantes representantes de esta corriente en la ciudad tenemos:

Antiguo Cine Alameda, circa 1950
Arenas y Juan Larrea (Barrio Larrea).

Edificio de la Planta de Telecomunicaciones
Oscar Etwanik, 1951
Mejía y Benalcázar (Centro Histórico).


Edificio 453 (circa 1955)
Mejía y García Moreno (Centro Histórico)

Edificio de la Cruz Roja Ecuatoriana
Enrique y Leonel Ledesma, 1956
Gran Colombia y Antonio Elizalde (La Alameda)


Edificio Modelo, circa 1960
Alfredo Pérez Guerrero y Bolivia (U. Central)

Casa particular, circa 1960
Santiago y Manuel Larrea (Barrio América)
Casa particular, circa 1960
América y Asunción (Barrio América)